Tipos de hernias

Tipos de hernias

¿Qué son las hernias?

Son un defecto en la pared muscular un agujero que llega a formar en el músculo. También se define como una protrusión del contenido de una cavidad a través de un orificio natural o adquirido. Es condición indispensable que exista un saco herniario que recubra el contenido de la hernia.

Las hernias que habitualmente conoce la gente son tres tipos: las discales, es decir las que se producen en la columna vertebral, luego tenemos las de hiato que son las que nos van a producir reflujo ardor de estómago, también tenemos las del abdomen y las de la ingle, estas últimas son las que se sitúan en la pared abdominal.

Normalmente las hernias abdominales contienen grasa o contienen vísceras del propio abdomen se pueden presentar de manera muy temprana en aquellos casos de hernias congénitas y a lo largo de la vida especialmente después de los 40 años de edad con un incremento cada vez mayor de acuerdo a la mayor edad y fundamentalmente en hombres.

Tipos de hernias

Inguinales

Se localizan en la región inguinal.

Umbilicales

Las de este tipo se localizan, como su nombre lo indica, en la en la región umbilical.

Linea media

están ubicadas en la línea media, es decir donde se juntan los músculos anteriores del abdomen y se les como de la línea media.

Tipos de hernias
Tipos de hernias

La mayor parte de las hernias en los adultos son de localización inguinal y también hay un grupo muy importante de esta afección que se presentan como consecuencia de intervenciones quirúrgicas del abdomen. Las hernias son primarias cuando no tienen relación con una intervención quirúrgica o secundaria cuando tienen una intervención quirúrgica que les dio origen.

Tratamiento

Toda hernia que causa síntomas debe de ser intervenida quirúrgicamente. Los síntomas son muy variables dependiendo de la condición de cada tipo. Las hernias pueden ser reductibles, como su nombre lo dice, se presentan y se reducen con maniobras mínimas de compresión sobre las mismas o con el reposo pueden desaparecer.

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Las hernias pueden ser irreductibles o encarceladas cuando tenemos que imprimir maniobras muy importantes para reducirlas o no se pueden reducir. Estranguladas son aquellas que están presentando un riesgo de gangrena o necrosis del contenido porque no es posible su reducción y porque la circulación de los órganos herniados se compromete por la compresión del anillo herniario sobre estas estructuras.

En todos estos casos los pacientes deben ser sometidos a cirugía, lo más conveniente es operar al paciente fuera de un cuadro urgente y los procedimientos pueden ser laparoscópicos o tradicionales. Hablando de la hernia inguinal el procedimiento abierto más comúnmente empleado es la técnica que sustituye la parte débil de la región inguinal con una pequeña porción de malla. El procedimiento laparoscópico también emplea mallas que se instalan por dentro del abdomen o entre las paredes del abdomen o en sentido pre peritoneal.

La hernias secundarias o post quirúrgicas también se pueden operar con técnica abierta o con técnica laparoscópica. Lo deseable es que prácticamente en un adulto siempre se coloque una prótesis o una malla, porque esto le quita tensión en la zona de reparación y disminuye de manera muy importante el riesgo de recurrencia de la hernia y la evolución después de la operación suele ser muy satisfactoria porque el paciente presenta poco dolor y puede recuperarse más rápidamente y salir del hospital.

¿Cuándo se debe emplear una malla para operar una hernia?

Mallas para hernias

Malla para hernia

Para las hernias de pared en el adulto casi siempre es recomendable utilizar una malla para repararlas. Las mallas están hechos de materiales biológicamente inertes. En muy pocos casos se presenta el rechazo de la malla por nuestro cuerpo, aunque cuando hay infección el rechazo es más evidente.

Solamente en casos de hernias pequeñas en la mujer o en niños de la región inguinal no se recomienda colocar mallas, pero en todos los demás casos, en pacientes con esta afección, prácticamente siempre es deseable colocar una malla, luego de una operación, para evitar la recurrencia y ofrecer los mejores resultados a largo plazo, ganando también una recuperación más rápida de la persona al tener menos molestia esos síntomas post operatorios.

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