Tratamiento de la tuberculosis

Tratamiento de la tuberculosis

¿Qué es la tuberculosis?

Es una enfermedad infectocontagiosa producida por el Mycobacterium tuberculosis o Bacilo de Koch y afecta principalmente a los pulmones aunque se puede extender a otros órganos, por ejemplo puede afectar al riñón, a las meninges que son unas membranas que rodean al cerebro, puede afectar al hígado, la columna vertebral, es decir las vertebras que componen a la columna, puede afectar a los ganglios linfáticos y glándulas suprarrenales. Los países más afectados suelen ser Asia y África, pero en general es un problema que afecta a todo el mundo.

Transmisión

El agente patógeno responsable de transmitir la enfermedad se disemina a través de gotas o aerosoles. Sólo las personas afectadas con tuberculosis pulmonar pueden trasmitir e infectar con la enfermedad a otras personas. Estos pacientes transmiten la bacteria a través de la tos, al hablar, con los estornudos, al cantar. De esta manera el patógeno quedará flotando en el aire como aerosoles.

También se puede transmitir de forma oral por medio del consumo de lácteos contaminados como el queso, la leche, cuajada. Sin embargo, debido a los procesos de pasteurización, la propagación de  la enfermedad no ha sido tan notoria por esta vía.

Síntomas por Mycobacterium tuberculosis

La tuberculosis pulmonar típicamente puede empezar con una tos seca que va evolucionando a una tos con flemas. Es decir una tos productiva y también a una tos con sangre, o sea una tos con flemas que llevan restos de sangre y a esto se le llama hemoptisis.

También puede presentarse muchas veces una molestia torácica con un dolor torácico junto a la tos y esta se puede prolongar durante tres semanas o más.

Muchas veces también empieza con una especie de síndrome gripal con fiebre, con sudoración nocturna, con dolores musculares. La persona puede perder el apetito, empezar a estar muy cansada y con pérdida de peso. Todos estos son síntomas típicos, pero sobre todo hay que estar al tanto cuando hay una tos con expectoración o flemas sanguinolentas.

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En el caso de que sea una tuberculosis que afecta a otras partes del cuerpo dependerá del órgano al que afecte. Por ejemplo si está afectado el riñón es típico que la persona pueda tener molestias en la zona de la fosa lumbar, puede tener molestias al orinar, a veces puede tener incluso fiebre y es típico que en el análisis de orina aparezca una piuria estéril, es decir en el análisis de orina sale que hay muchos glóbulos blancos y a esto se le conoce como leucocituria, pero que al hacer el cultivo de orina sale negativo y esto es porque para detectar el Mycobacterium tuberculosis hay que hacer un cultivo específico.

Si afecta a las meninges una meningitis tuberculosa presentará dolor de cabeza aparte de la fiebre con rigidez de nuca, náuseas, vómitos, pérdida o disminución del estado de consciencia. En el caso que la tuberculosis afecte al hígado el síntoma será hepatitis, si afecta a los ganglios cervicales estos se inflamarán, si afecta a la columna vertebral se dará la enfermedad de EPOC y también se afecta por ejemplo a las glándulas suprarrenales se manifestará la Enfermedad Addison.

Diagnóstico

La única manera de saber si tenemos el Mycobacterium tuberculosis es a través del examen de baciloscopía. Este consiste en hacer la visualización del extendido en el cual se puede observar la calidad de la muestra la cual puede ser purulenta,  saliva o mucosa

La primera muestra se realiza a todos aquellos pacientes que llevan más de 15 días con tos. Al día siguiente se toma una segunda muestra y esta tiene que ser en ayunas.

Una vez que se realiza el examen las muestras obtenidas deben seguir un proceso riguroso cual se divide en dos etapas con el fin de determinar rápidamente si el paciente está afectado o no por esta enfermedad.

Las muestras son llevadas al laboratorio clínico en donde se encargan de obtener los resultados mediante el análisis de las mismas. La muestra de expectoración que llega al laboratorio se divide en dos partes, la primera consiste en la baciloscopía la cual es una observación microscópica de una muestra teñida con colorantes específicos para Mycobacterium tuberculosis.

¿Quiénes son más susceptibles a contagiarse?

Las personas más propensas a contagiarse por Mycobacterium tuberculosis son aquellas que conviven con un paciente contagiado por la enfermedad y que no está en tratamiento. También son susceptibles aquellas que tienen alguna enfermedad como la diabetes, el alcoholismo, la desnutrición y el vih/sida.

La tuberculosis presenta una gran resistencia a la hora de tratarla con antibióticos por lo que aquellas personas que son diagnosticadas por esta afección deben someterse a un tratamiento. Este tendrá una duración de almenos 6 meses en donde se considera una asociación de medicamentos para lograr su eliminación. Identificar el brote de esta enfermedad en un paciente es de vital importancia tanto para sí mismo como para quienes le rodean.

Tipos de tuberculosis y tratamiento

Se distinguen dos tipos, la primera sería la infección latente y la otra la infección activa. En el caso de la infección latente las personas tienen la infección, pero no manifiestan los síntomas. En el caso de la infección activa los pacientes presentan los síntomas y pueden contagiar a otras personas.

Infección latente

Cuando no tiene síntomas, pero en una prueba te ha dado positivo a la prueba de tuberculina o una prueba de sangre entonces lo recomendable es hacer un tratamiento. Todo dependerá de la edad que tengas y también de los factores de riesgo y esto para evitar que progrese una enfermedad activa de tuberculosis.

En este caso el tratamiento suele ser con Isoniazida solo o Isoniazida con Rifampicina, entonces las pautas pueden variar entre tres meses e incluso hasta nueve meses. Todo dependerá de las circunstancias del paciente y también lo que se ha de tener en cuenta y si hay resistencias.

Infección activa

En este caso primeramente habrá que aislar al paciente normalmente en una habitación con presión negativa. Toda persona que este cerca del paciente tendrá que llevar mascarilla en el 95 una FP2 para evitar contagios.

Normalmente con el tratamiento al cabo de pocas semanas la persona ya no será contagiosa y al cabo de un tiempo ya se encontrará normal y podrá ser vida normal. Lo importante es terminar el tratamiento completo y normalmente dura seis meses, sin embargo en algunos casos se puede prolongar un poco más.

Para el tratamiento de la tuberculosis suelen utilizarse la Isoniazida, la Rifampicina, la Pirazinamida y también el Etambutol, estos suelen ser los fármacos básicos para combatir la enfermedad.

 

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